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Artritis Reumatoide

¿QUÉ ES LA ARTRITIS REUMATOIDE?

Puede parecer que la artritis reumatoide (AR) es una enfermedad de las articulaciones. No es así. La artritis reumatoide es una enfermedad del sistema inmunológico. Hace que éste ataque indebidamente tus articulaciones causándote dolor crónico y deterioro irreversible.

La artritis reumatoide es una enfermedad crónica

El daño articular está causado por la inflamación, un proceso que desencadena tu sistema inmunológico de forma habitual para combatir infecciones y heridas. Normalmente, cuando tu cuerpo ya ha controlado una infección, la inflamación cesa. En las personas con artritis reumatoide, sin embargo, su sistema inmunológico toma partes de su cuerpo como agentes extraños y las ataca, causando inflamación y daño en las articulaciones y otros órganos.

Cosas a saber sobre la artritis reumatoide

El daño que causa la artritis reumatoide en los huesos puede continuar incluso cuando el dolor y la inflamación que siente el paciente estén controlados por analgésicos.

El dolor, aunque muy llamativo e importante de tener controlado, no es el peor efecto de la artritis reumatoide. Es una señal de alarma. La consecuencia principal de la enfermedad es el daño articular.

Los analgésicos no detienen el progreso de la enfermedad que pueden dañar las articulaciones y huesos y hacerte perder movilidad. El deterioro que crea la artritis reumatoide es irreversible. Contrariamente a la que ocurre con otro tipo de heridas o lesiones que pueden curar sin dejar huella al cabo del tiempo, el daño que causa la artritis reumatoide en las articulaciones, huesos y cartílagos no desaparece.

No se sabe aún porqué el sistema inmunológico de los pacientes con artritis reumatoide ataca las células sanas de sus articulaciones ni cuáles pueden ser factores que desencadenan la enfermedad.

Algunas cosas que sí que se conocen sobre la artritis reumatoide son:

  • Tiene un origen genético. Generalmente, hay más de un miembro afectado en las familias. Sin embargo, el mecanismo genético concreto, si lo hay, no se conoce aún.
  • No es contagiosa; no puedes contagiarte estando en contacto con una persona que lo tenga ni tienes la capacidad de contagiar a nadie.
  • Afecta más a las mujeres que a los hombres, dándose en éstas con, al menos, el doble de frecuencia que en aquellos.

¿Tienes estos síntomas?

A continuación figuran algunos de los síntomas de la artritis reumatoide:

  • Dolor en las articulaciones, con inflamación y sensación de calor (especialmente frecuente en las articulaciones de las manos, las muñecas y los pies)
  • Dolor en más de una articulación
  • Cansancio
  • Rigidez matutina que dura una hora o más
  • Movimiento limitado de alguna articulación
  • Bultos dolorosos bajo la piel de alrededor del codo o en las manos
  • Febrícula
  • Debilidad

Pruebas y analíticas en la artritis reumatoide

Pruebas diagnósticas

No existe una prueba única y definitiva que diagnostique la artritis reumatoide; tu reumatólogo utilizará un conjunto de analíticas de sangre para mirar distintos indicadores que sugieran que padeces esta enfermedad:

  • El factor reumatoide es un anticuerpo que se encuentra en la mayoría de los pacientes de artritis reumatoide.
  • La velocidad de sedimentación globular (VSG) y la proteína C-reactiva (PCR) miden el nivel de inflamación en tu organismo.
  • Particularmente útil para la determinación de artritis reumatoide temprana es la detección de anticuerpos de péptidos citrulinados (anticuerpos anti-CCP).
  • Otra prueba consiste en un análisis del líquido sinovial que rodea las articulaciones para confirmar la presencia de una enfermedad inflamatoria.

Valorar la actividad de la enfermedad

Existe otro tipo de pruebas para medir la artritis reumatoide. Por ejemplo:

  • Índice DAS en artritis reumatoide: este índice mide el nivel de inflamación y dolor en hombros, codos, muñecas, dedos y rodillas. El índice DAS, combinado con otros parámetros de inflamación como la velocidad de sedimentación y la proteína C-reactiva, ayuda a tu reumatólogo a determinar la actividad de tu artritis reumatoide.
  • El cuestionario de calidad de vida HAQ mide la capacidad del paciente para valerse por sí mismo en actividades de la vida diaria.

Infórmate de qué tratamientos pueden ayudarte

Existen varios estudios médicos que sugieren que la artritis reumatoide responde mejor al tratamiento cuando éste se realiza de forma temprana, es decir al poco tiempo de aparecer los síntomas.

El objetivo de un buen tratamiento debe ser doble: por una parte prevenir o controlar el daño en las articulaciones y por otro reducir los síntomas que nota el paciente (dolor e inflamación).

Por lo general, los reumatólogos utilizan inicialmente unos medicamentos que se engloban dentro de la denominación común de FAME (Fármacos Modificadores de la Enfermedad) o DMARD en inglés. Harán un seguimiento del alivio de los síntomas que nota el paciente con esta medicación así como la aparición de efectos adversos.

Existen varios medicamentos tipo FAME o (DMARD) en el mercado, que el reumatólogo puede elegir para tratar la artritis reumatoide:

  • Hidroxicloroquina
  • Sales de oro
  • Penicilamina
  • Leflunomida
  • Sulfasalazina
  • Azatiopirina
  • Ciclosporina
  • Metotrexato

El metotrexato es un fármaco de la clase FAME que se prescribe con mucha frecuencia. Es efectivo y mejora los síntomas de la artritis reumatoide cuando se toma sólo o con otros medicamentos, tanto FAME como medicamentos biológicos (modificadores de la respuesta biológica).

Medicamentos biológicos

Los medicamentos biológicos son una opción prometedora en el tratamiento de la artritis reumatoide. Reducen la inflamación que tienes en tus articulaciones y en el resto del organismo, aliviando los síntomas dolorosos, y lo que es más importante, frenando el avance de la enfermedad.

Estos medicamentos son: etanercept, infliximab, adalimumab y rituximab.

Se prescriben habitualmente en pacientes que no alcanzan la remisión con medicamentos del grupo FAME o bien en la búsqueda de beneficios adicionales que puede alcanzar esta medicación. En muchos casos, permitirán conseguir el objetivo perseguido con el tratamiento: evitar los síntomas y detener el avance de la enfermedad.

Vivir con la Artritis reumatoide

La artritis reumatoide, como muchas enfermedades reumáticas, es una enfermedad crónica. Hay muchas cosas que tú puedes hacer para mantener una vida saludable y de calidad a lo largo de los años.

Vigila tu peso

Un exceso de peso supone una carga extra para tus caderas y rodillas. Pregúntale a tu médico si necesitas seguir una dieta.

Haz ejercicio con regularidad

Ejercicios que mejoren tu movilidad, fuerza y resistencia pueden resultar beneficiosos. Habla con tu reumatólogo o fisioterapeuta para que te indiquen cuáles son los ejercicios que pueden ser buenos para ti. Sin embargo, cuando sufras un brote y tus articulaciones estén inflamadas, no debes forzarlas con ejercicios.

Organízate

  • Organízate en el trabajo y en casa, de manera que los objetos que utilizas frecuentemente te queden al alcance de la mano y no tengas que hacer esfuerzos extras.
  • No te agotes. Cuando empieces a notar el cansancio, deja la actividad que estés haciendo y recupérate en unos minutos. Si fuerzas mucho tu organismo, tardarás días en recuperarte del esfuerzo.
  • Aprende a pedir ayuda. No la rechaces a priori.
  • No fuerces tus articulaciones. Existen ayudas técnicas que puedes usar de forma temporal en los momentos en los que tu articulaciones estén más inflamadas o bien de forma habitual si lo requieras.

Vístete de manera confortable y a tu gusto

Hay cosas muy sencillas que puedes hacer para vestirte con mayor facilidad y forzar menos tus articulaciones:

  • Prepara tu ropa la noche anterior, cuando tus articulaciones no están rígidas.
  • Haz el nudo de tus corbatas o pañuelos y déjalos preparados para la mañana siguiente. Así, no tendrás que forzar tanto tus manos por la mañana.
  • Lleva ropa con aberturas anchas, de forma que puedas ponerla y quitarla cómodamente.

Prepara tus viajes con tiempo

Cuando pienses en salir de viaje, ten en consideración las siguientes recomendaciones para disfrutar de un viaje más cómodo:

  • Haz las reservas pronto, para asegurarte que tus necesidades pueden ser resueltas.
  • Lleva las medicinas y otras cosas importantes en un bolso de mano ligero. Recuerda los requisitos de conservación de los medicamentos; algunos necesitan mantenerse refrigerados.
  • Aprovecha el embarque temprano para evitar los inconvenientes de la masificación del embarque estándar.
  • Utiliza maletas ligeras con ruedas y no las cargues demasiado.
  • Procura mover tus articulaciones en los viajes.

No tomes decisiones en relación con el tratamiento sin consultarlas con el especialista

No abandones el tratamiento porque te encuentres mejor; comunícale al reumatólogo tu mejoría y él decidirá si está indicado variar o suspender el tratamiento.

No dejes de tomar un medicamento porque el prospecto te asuste. Infórmate sobre el medicamento a través de especialistas sanitarios (médicos, farmacéuticos, etc); ellos pueden aclarar tus dudas. Y en cualquier caso, no dejes de ser sincero con el especialista que te lo ha prescrito; si no lo tomas, díselo.

Mantén una actitud positiva

Una actitud positiva, incluso ante las adversidades, te ayuda a tener mejores habilidades físicas y mentales.

Si tu artritis reumatoide te está afectando emocionalmente, cuéntaselo al psicólogo. Podrá darte algunas pautas para un mejor control de tus emociones y sentimientos.

Busca apoyo en las asociaciones de pacientes; podrás contactar con otras personas que te entienden y pueden apoyarte.

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